Explicación
En la antigüedad apareció el Blasón ó Escudo como gráfica representación de hechos ó proezas realizadas y como insignia honorable y de mérito, siendo emblema fiel de nobleza y prestancia.
Los soberanos premiaban á los vasallos que se distinguían ganando lauros ó preseas en los campos del Honor, en la milicia y donde quiera que su actuación fuera notoria y digna de encomio.
Ya dijimos que el oro y la plata son metales nobles con hermosos significados.
El azur, o blao, es Azúl y corresponde al 2º elemento que es el aire. En Armería se debió al influjo oriental por cuanto que fué derivado de la voz turca Azurt que enseña el color del firmamento.
Sinopla, es verde y corresponde al elemento agua rubricando con él la esperanza.
Sable, es negro e indica el elemento tierra y sirve como representativo de muerte y duelo.
Roble y en general los árboles, son figuras estimables; éste manifiesta fortaleza.
El León y el murcielago
El León ocupa en Armería el primer puesto entre los animales que usa la Heráldica; su representación más común es la de rampante, esto es levantado sobre sus patas traseras, con la mano diestra más alta que la otra, la cabeza de perfil, la boca abierta, la lengua afuera y la cola levantada un poco ondulada, encorvando la borla sobre su lomo.
Murciélago: se nombran así todos los quinópteros y científicamente un grupo de mamíferos del mismo orden caracterizados por tener la membrana inter-femoral completa y en forma de alas que le sirven para volar con rapidez.
Todas sus especies son nocturnas y permanecen todo el día ocultos en las hendiduras de los muros y en los huecos de los árboles en estado de inmovilidad parecido al del sueño. Al atardecer salen y hacen cacería en los insectos, también devoran las frutas. Se encuentran en todos los países particularmente en América donde hay especies gigantescas. Se pinta de frente y con las alas abiertas. Es símbolo de espíritu protector, así lo consideran los Caribes porque durante la noche guardan sus viviendas, de ahí que en la antigüedad se tuviera como un sacrilegio exterminarlos.

El célebre y antiguo Concejo de Ciento de Barcelona lo tomó por divisa, para expresar su unión, mutua fuerza y vigilancia con alusión á la costumbre que tienen estos mamíferos de apegarse, ó agarrarse los unos á los otros formando largas cadenas.
D. Jaime el Conquistador adoptó el Murciélago para el “Escudo de Armas” de la ciudad de Barcelona, con motivo de que uno de estos animales se le posó en la cimera.
Burelete es el cordón que ata el penacho y lambrequines.
Lambrequines son los adornos del Escudo; los de éste son festones en Sinopla.
Bogotá, junio de 1939”
(Tomado de la revista “Antioquia Histórica números 48 y 49, páginas 126, 127 y 128, octubre 4 de 1940, primera época.)
LOS DOS ESCUDOS DE LA CIUDAD DE ANTIOQUIA
En alguna oportunidad don Bernardo Martínez Villa, quien fue uno de los más acuciosos miembros de número del Centro de Historia, escribió un artículo con este título, para tratar no sólo del escudo del león y los murciélagos, sino también de otro escudo de la ciudad, en el que se destaca la imagen de un gallinazo en la parte más alta de un árbol frondoso, y cuya pintura se conserva en el salón de cesiones del H. Concejo Municipal. Como este escudo fue de bastante uso oficial, a continuación se copia el escrito de don Bernardo:
“En muchas ocasiones, gentes que visitan el museo colonial de la ciudad de Antioquia y que observan en uno de sus salones el enorme escudo representativo de la ciudad, el cual ostenta en su centro un roble con grueso tronco, un león rampante cogido del árbol, y que está rodeado por seis murciélagos con las alas abiertas, con viva curiosidad interrogan por el significado de los quinópteros que en dicho escudo se contemplan. Curiosidad que ocurre también con otro blasón de armas, igualmente representantivo de la ciudad, que adorna el muro principal del salón del Concejo Municipal, blasón viejo, pintado con vivos colores sobre madera y que muestra un enorme árbol de chachafruto con un cuervo posado en una de las ramas más altas, llevando además, el tal blasón, en la parte de abajo esta leyenda: Blasón de armas concedido a la ciudad de Antioquia en su fundación por su Majestad Católica Carlos V de España. (1).

Por qué este desconcierto con estos dos escudos de armas de la ciudad de Antioquia a los cuales se les atribuye el mismo origen?.
El doctor Julio César García en un estudio suyo titulado “La Heráldica de Antioquia”, opina lo siguiente: El escudo de la ciudad de Antioquia, que se resume en un cuervo posado sobre un árbol frondoso es distinto del que le fue otorgado el 7 de febrero de 1.545, conjuntamente con el de Jorge Robledo. Esta discrepancia procede de las varias traslaciones que sufrió la ciudad de Antioquia, que al fin vino a ser una sola con Santa Fe de Antioquia, aunque se hicieran esfuerzos inútiles por conservar la primitiva ciudad”.
Del primero o sea el de los murciélagos y el león, consta que fue concedido por Real Cédula expedida por los reyes Carlos V y Juana la Loca, en la ciudad de Valladolid, en la fecha arriba anotada, cédula que se conoce hoy profusamente. Este escudo, en la primitiva vida de la ciudad, se ignoró por muchos años y no sabemos de qué época para acá viene figurando en la historia antioqueña, porque en los tiempos de los albores de la Independencia de la Provincia y aún avanzado el siglo XIX, era de uso común el escudo del gallinacito.
Esto así, lo vemos al adoptar la Provincia de Antioquia para su representación, un sello muy significativo que encierra en su conformación las armas de las cuatro ciudades principales del Estado y las iniciales de los núcleos de población de Remedios, Zaragoza, Cáceres, Yolombó, Cancan y San Bartolomé, de acuerdo con el acta cuyas partes pertinentes son:
“En la ciudad de Antioquia, capital de la Provincia a dos de septiembre de mil ochocientos once. Congregado en su Palacio el Supremo Poder Legislativo, y propuesta por materia de sus deliberaciones el sello que deba usar el Estado, las insignias y uniformes de los individuos de la Representación Nacional, y del Tribunal de Real Hacienda, se acordó lo siguiente:
“Que se rompa inmediatamente el Sello del Estado, en forma ovalada, dividido en cinco cuarteles y con una inscripción en la circunferencia, que diga: FE PUBLICA DEL ESTADO LIBRE E INDEPENDIENTE DE ANTIOQUIA, la cual irá orlada por un lado con una palma y por el otro con un olivo. El principal de los cinco cuarteles lo ocupará un cuervo posado sobre un árbol frondoso (del escudo de la ciudad de Antioquia). El segundo una torre (en representación del de Medellín). El tercero un león (correspondiente al de Rionegro). El cuarto dos brazos y manos enlazados (del escudo de Marinilla)…….” Firman el acta Lucio de Villa, Juan Elías López, Manuel Antonio Martínez, Juan Nicolás de Hoyos, José Antonio Gómez y Silvestre Vélez, secretario.
Como se observa, por la parte transcrita del acta, la representación de la ciudad de Antioquia en el escudo de la Provincia, está señalada por el emblema del árbol de chachafruto y el modesto gallinacito y no por el del león y los murciélagos.
Ha existido siempre la tradición de que la primera misa oficiada en territorio antioqueño, tuvo lugar en un sitio cercano a la ciudad. Así lo anota el insigne historiador eudista Francisco Luís Toro en su interesante opúsculo titulado “Cuarto centenario de la primera misa solemne celebrada en territorio antioqueño” cuando escribe: “Qué decir entonces de la tradición reinante en esta ciudad, de que la primera misa en territorio antioqueño fue celebrada en esta misma ciudad en el paraje denominado “Ciénaga de Blas Díaz”, en la explanada que se encuentra detrás del cementerio actual, al pie de un árbol llamado vulgarmente chachafruto en el cual se hallaba posado durante la celebración un cuervo, que en el momento preciso de la elevación determinó imitar a la golondrina que dejó ciego Tobías?. Esta extraña tradición tiene a su favor el testimonio del Dr. José María Martínez Pardo, que hace más de in siglo lo expuso en la revista de su propiedad “La Miscelánea de Antioquia”. Nosotros no nos atrevemos a negar de plano una tradición que cuenta con testimonio tan grave como el del Dr. Martínez Pardo”. Con base en esta tradición se concedió el escudo del apacible animalejo que desde su alta posición no se inmutaba con los disparos de los mosquetes de los soldados del mariscal Robledo.
Es de admirarse también que el blasón de armas conferido al mariscal Jorge Robledo por los mismos reyes españoles y en la misma fecha al otorgado a la ciudad de Antioquia, lleve por orla ocho murciélagos. Por qué esta coincidencia, la de estos repugnantes animales circundando los dos escudos?.
Era costumbre en esas épocas de la conquista y de la colonia, el conceder las armas a las ciudades que se iban fundando, hacer figurar en ellas motivos o detalles geográficos que representasen las regiones conquistadas. Así apareció que en el escudo señalado por el rey don Fernando de Aragón a la ciudad de Santa María la Antigüa del Darién, están diseñados un tigre y un caimán, animales de que estaban plagadas esas inhóspitas tierras cuando fueron descubiertas por las huestes del conquistador Alonso de Ojeda. Por la misma razón vemos en otros escudos, navíos anclados en las radas de ciudades costeras o que surcan las aguas de los ríos, cerros, lagunas y animales de distintas especies.
De lo descrito se puede llegar a la hipótesis, y ésta no es atrevida, de que el mariscal Robledo en su viaje a España en 1.542, al relatar a los reyes sus penosas aventuras, y ponderarse las rarezas y maravillas de las tierras descubiertas por él hiciese mención de la abundancia de tan antipáticos mamíferos en la tierra de Arbi y sus extensas regiones colindantes, dando con ello ocasión para que sus majestades se los encajase a los dos escudos, el del mariscal y el de la ciudad.
Hay que añadir que el sello estatal que comprende los cuatro escudos de las ciudades de Antioquia, Medellín, Marinilla y Rionegro, para cumplir lo mandado por la legislatura de 1.811, también aparece estampado en el papel sellado de los años de 1.816 y 1.817, en sus distintas denominaciones de reales y cuartillos.
Intrigado don Miguel Martínez por conocer la composición y significado del escudo de la ciudad, se dirigió en consulta a la Academia Colombiana de Historia en carta del 3 de mayo de 1.939. El secretario de la Institución máxima de historia en ese entonces, don Roberto Cortázar, dio respuesta al presidente del Centro de Historia de Antioquia, transcribiéndole el análisis de los componentes del blasón del león y los murciélagos, hecho por la señorita Georgina Fletcher, en esta forma:
“Roble y en general los árboles, son figuras estimables, este manifiesta fortaleza.
El león ocupa en armería el primer puesto entre los animales que usa la heráldica; su representación más común es la de rampante, esto es levantado sobre sus patas traseras, con la mano diestra mas alta que la otra, la cabeza de perfil, la boca abierta, la lengua afuera y la cola levantada, un poco ondulada.
Murciélago: se nombran así todos los quinópteros y científicamente un grupo de mamíferos del mismo orden, caracterizados por tener la membrana Inter. – femoral completa y en forma de alas que le sirven para volar con rapidez…
Se pinta de frente y con las alas abiertas. Es símbolo de espíritu protector, así lo consideran los Caribes porque durante la noche guardan sus viviendas, de ahí que en la antigüedad se tuviera como un sacrilegio exterminarlos”.
Así, con esta exposición de los escudos que cubren la historia de la ciudad ribereña del Tonusco, damos somera explicación a todas aquellas personas que visitan la tierra de Robledo y que les aguijonea la curiosidad de conocer unas palabras relativas a los escudos mencionados.
(1). Este escudo fue mandado a ejecutar por el Concejo Municipal de la ciudad al artista Francisco Zapata Paten, con motivo del centenario de la independencia de la Provincia en 1.913.”
